Diagnóstico osteoartritis

¿Cuál  es la causa de la osteoartritis? Todavía no se conoce la causa de la OA. Las investigaciones realizadas han demostrado que existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar OA. Entre ellos se incluyen herencia; obesidad; lesiones de las articulaciones;  uso excesivo de ciertas articulaciones (ocupacional); debilidad muscular; sexo y envejecimiento

¿Cómo se diagnostica?

La osteoartritis puede ocurrir en cualquier articulación. Ocurre más a menudo en las manos, las rodillas, las caderas y la columna.

  Las señales de alerta de la osteoartritis incluyen:

  • Dolor por las mañanas en manos, rodillas, espalda, caderas o en los pies
  • Rigidez en una articulación al levantarse de la cama o después de estar sentado por mucho tiempo
  • Hinchazón o sensibilidad al tacto en una o más articulaciones
  • Sensación de ruptura o el crujido de huesos rozando el uno contra el otro.


     

No existe una prueba especifica para diagnosticar la osteoartritis. La mayoria de los médicos   usan varios métodos para diagnosticar la enfermedad y eliminar la posibilidad de otros  problemas, tales como:

  • Antecedentes médicos
  • Examen físico
  • Radiografías
  • Otras pruebas tales como análisis de sangre o exámenes del líquido de las articulaciones

¿Puede prevenirse la osteoartritis?

Los médicos creen que algunas personas pueden reducir su riesgo de desarrollar OA o retrasar su aparición. Algunas de las mismas técnicas que se utilizan para tratar la OA también pueden utilizarse en su prevención. Controlar el peso es importantísimo para ayudar a prevenir la OA de la rodilla; mantenerse físicamente activo; ener cuidado en evitar ciertas lesiones ocupacionales y adaptar los trabajos que requieren cargar y flexionar las rodillas también ayuda a prevenir la OA.

Consejos para  proteger las  articulaciones Use las articulaciones grandes para levantar objetos pesados. Cuando cargue o levante algo, emplee los músculos y las articulaciones más grandes y fuertes a modo evitar dañar las pequeñas.

Tómese su tiempo. Alterne periodos de actividad intensa con periodos de descanso.

Asuma una buena postura. Párese y siéntese derecho para proteger las articulaciones del cuello, espalda, caderas y rodillas.

Cambie de posición. Cambiar su posición con regularidad le ayudará a disminuir la rigidez de las articulaciones.

Escuche a su cuerpo. Un aumento de dolor o hinchazón luego de un ejercicio o actividad física puede indicar que sobrecargó las articulaciones. La siguiente vez haga menos y tome más descansos. No ignore el dolor que persiste o es mayor que el habitual.

Diversifique la rutina. Para seguir moviéndose, mantenerse fuerte y evitar lesiones, no ejecute la misma actividad física todos los días.

Empiece gradualmente. Cuando inicie una actividad nueva, realícela poco a poco hasta que sepa cómo reacciona su cuerpo.

Pida ayuda. No intente efectuar una labor que sea demasiado pesada como para emprenderla solo. Consiga un par de amigos que le ayuden.

Lleve protección. Cuando juegue fútbol, patine o practique otro deporte, póngase ropa y protección adecuadas. Escoja lugares seguros y bien iluminados para evitar resbalarse y dañarse los tobillos.

¿Cómo se puede controlar?

Su equipo de atención médica le diseñará un plan personalizado, el cual deberá incluir una combi- nación de terapia física u ocupacional, ejercicios, control de peso, educación al paciente y medicamentos. Si estas medidas no producen resultados, podría considerarse la intervención quirúrgica.


El papel de la actividad física

Una de las mejores cosas que puede hacer para la OA es sencillamente moverse. Pudiera parecer contradictorio, especialmente cuando le duele el cuerpo, pero moverse es verdaderamente la mejor medicina para el dolor. El Colegio Americano de Reumatología recomienda el ejercicio, particularmente  el ejercicio acuático, en sus lineamientos para tratar la OA de rodilla y de cadera.

A diferencia de otras enfermedades, el ejercicio se considera parte del tratamiento para la OA, quizá la parte más efectiva del  tratamiento, y no solo una forma de lidiar con la enfermedad.

Debe tratar de hacer tres tipos de actividad física con regularidad:

Estiramiento. Los estiramientos lentos y suaves pueden ayudarle a prevenir la rigidez de las articulaciones y hacer que sea más fácil comenzar a moverse por la mañana. El yoga y el tai chi son útiles para las personas con artritis. Este tipo de ejercicios puede mejorar la flexibilidad, aumentar la fuerza muscular y ayudarle a relajarse.
Hable con su doctor antes de comenzar un programa de ejercicio.

Actividad aeróbica. Realizar actividades físicas de forma habitual es sumamente importante si se quiere tener éxito al controlar la OA. Hacer ejercicio proporciona muchos beneficios, como reducir el dolor. Los ejercicios aeróbicos, acuáticos, caminar y los ejercicios en bicicleta estacionaria causan menos tensión sobre las articulaciones y son
buenos para su condición física general.

Ejercicios de fortalecimiento. Son importantes también los ejercicios que fortalecen y/o acrecientan la resistencia de los músculos que rodean las articulaciones afectadas. Cuando los músculos que rodean una articulación  se debilitan, la articulación pierde su capacidad de funcionar adecuadamente. Pida
a los integrantes del personal médico que le ayuden a diseñar un programa que se adapte a sus necesidades específicas.

Ejercicios de flexibilidad y equilibrio. Para ayudar a prevenir caídas, trate de hacer ejercicios suaves de elasticidad o flexibilidad diariamente. Cuando realice ejercicios de fortalecimiento muscular, debe añadir algunos estiramientos; siempre estire los músculos cuando se encuentren calientes para minimizar lesiones. Finalmente,
agregue ejercicios para mejorar el equilibrio, reduciendo  así su riesgo a caídas. El tai chi o el yoga son buenas opciones, caminar hacia atrás o pararse en un pie sirven para practicar el equilibrio.

Nutrición y control de peso

Mantenerse en su peso recomendado o perder peso si éste es excesivo trae muchos beneficios, tales como vivir una vida más larga y ayudar a prevenir la OA de las rodillas. Con ello disminuirá el dolor al reducir la tensión sobre las articulaciones que cargan con el peso (caderas, rodillas, espalda y pies). También le ayudará a
verse y sentirse mejor.  Aunque no hay una dieta para la OA, en general debe seguir una dieta balanceada, basada en alimentos de origen vegetal, como lo indica la FDA (Food and Drug Administration). Unos dos tercios de su alimentación debe consistir de frutas y verduras, además de cereales integrales y el resto incluir proteína magra

Dispositivos de asistencia

Los dispositivos de asistencia a menudo ayudan a aquellos que tienen dolor o cuya inestabilidad limita su actividad física y no son elegibles para someterse a una operación, o bien desean posponerla. Algunos ejemplos son soportes, férulas, entablillados y aparatos ortopédicos, que brindan apoyo externo para ayudar a estabilizar las articulaciones, darles mejor apoyo, corregir su alineación o evitar que la articulación  se deforme aún más. Otros, como las rodilleras elásticas o de neopreno se pueden adquirir sin necesidad de receta en farmacias y tiendas de artículos médicos. Los bastones y caminadores sirven para ayudarle  a apoyar las articulaciones y/o dejar descansar la articulación mientras efectúa las tareas cotidianas. Su doctor le puede recomendar otros dispositivos como abrazaderas para las rodillas, férulas y calzado ortopédico etc. hechos a la medida por un terapeuta físico, ocupacional o por un ortopedista.

RECUERDE
Evite usar los  aparatos de asistencia por periodos prolongados, a menos que así se lo indique su doctor o terapeuta. Ello puede debilitar las articulaciones que están inactivas. Interrumpa su uso de vez en cuando según lo señale el producto y le aconseje su medico


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